Llevar a los niños a la escuela, a sus actividades extra escolares, traerlos, preparar los alimentos, ocuparse de quehaceres domésticos, trabajar, asistir a reuniones académicas, preparar clases, elaborar materiales, calificar trabajos, hacer los trabajos para la maestría, son algunas de las actividades que día con día tenemos que hacer. Vivimos un ritmo de vida tan acelerado que todo lo hacemos prácticamente ‘en automático’, sin detenernos a pensar en que no es necesario hacer las cosas tan rápidamente, simplemente debemos parar un poco y buscar soluciones para realizar las cosas de mejor manera en beneficio de nuestra salud física y mental. Si nos organizamos podremos tener mejores resultados.
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